Voy a montar el Uber de las zanahorias

Hola,

He visto decenas de ideas fracasar. 

Mías, de clientes, de amigos...

Y hay un patrón que se repite más que el anuncio del detergente en la tele:
todos empiezan construyendo un castillo de naipes… con el ventilador encendido.

Quiero decir: el problema casi nunca es la idea.

Ni siquiera la ejecución.

Es que se complican la vida desde el minuto uno.

Todo es demasiado grande. 

Innecesariamente grande.

Hace poco, un cliente vino con una app más compleja que un manual de Ikea… y sin un solo cliente.

Pero oye, el logo era precioso.

¿Por qué pasa esto?

Porque nos inspira el maldito Instagram. 

O Wallapop. 

O Amazon.

Y claro, decimos: 

“Vamos a montar un Amazon… pero de agricultura. 

Fácil, ¿no?”

No. No es fácil.

Amazon ha invertido miles de horas y millones que tú no tienes.
Y aunque los tuvieras, no tienes el tiempo.

El tiempo de no estar vendiendo.

El tiempo de no saber si eso que estás construyendo alguien realmente lo quiere.

¿Y cuántos meses más puedes seguir sin ingresos mientras 'validas'?

Porque tus proveedores, tu alquiler y tu estómago no aceptan promesas como forma de pago.

Así que toca recortar. 

Hacer un MVP.

No porque no puedas hacerlo grande, sino porque seguir soñando con unicornios cuando hay facturas por pagar… es el camino directo al agujero.

El mercado no espera.

 

Necesitas foco. Claridad. Y algo que vender esta semana, no en 2032.

¿Tienes algo entre manos que parece brillante pero no avanza?

Escríbeme.

Un saludo,

Ismael