Lo que aprendí sobre IA viendo una peli de domingo
Este finde vi The Creator.
No, no es una maravilla.
Tampoco te la voy a vender como “la mejor peli de ciencia ficción del año” porque no lo es.
Es más de domingo por la tarde, con una manta, palomitas, y con suerte sin que se te duerma una pierna.
Pero la historia va de algo que últimamente está más presente que los anuncios de apuestas online: la humanización de la inteligencia artificial.
Robots con cara de persona, ayudándonos en el día a día como si fueran colegas de piso.
Todo muy bonito... hasta que se desata una guerra entre los que piensan que la IA está “viva” y los que dicen que solo está “programada”.
Vamos, el mismo dilema ético de siempre pero con pistolas láser.
La peli te deja con esa sensación rara en el estómago.
¿Sentirán como nosotros?
¿Llegaremos a ese punto?
¿O es todo un invento de guionistas con más imaginación que criterio?
Yo no tengo la respuesta.
Pero sí tengo una cosa clara: la tecnología avanza, y tú o te subes al tren o te pasa por encima.
Si quieres ver cómo la IA puede ayudarte (sin necesidad de tiros ni efectos especiales), escríbeme.
Y si no, pues nada… sigue viendo cómo los robots casi resuelven tus problemas, mientras la competencia ya lo hace en la vida real.
Un saludo,
Ismael