El 80% de los desastres empiezan aquí.
Hola,
La semana pasada te hablaba de la cantidad de malas digitalizaciones que veo en mi día a día.
Y claro, podríamos quedarnos ahí:
“Nosotros somos buenísimos, no hables con otros”.
Pero creo que lo mejor es que extendamos un poco más de qué va la movida.
En las próximas semanas te voy a exponer las Red Flags que tienes que tener en cuenta a la hora de elegir quién digitaliza tu empresa.
En el capítulo de hoy: La fase de análisis.
¿Y eso qué es?
Lo he contado bastantes veces, pero te lo resumo:
Hacer los planos de la casa antes de hacer la casa.
Y claro, dicho así suena evidente, ¿no?
Pues llegan mogollón de empresas que les han hecho un desastre y su documento funcional son dos mails con un párrafo cada uno.
Y ojo, no es que haya que ser súper detallista.
Esto es software, no edificios.
La facilidad de cambio es mucho mayor, y en todos los proyectos nosotros al menos somos flexibles con las cosas que llevan poco tiempo cambiar, sobre todo si sabemos que van a acabar aportando valor real.
Para que te hagas una idea, de media tardamos un mes en analizar el proyecto y desarrollar el documento funcional.
A proporción, es mucho.
Pero es que luego todo va como un tiro.
Las cosas están claras, el proyecto se estructura fácil, puede entrar un programador que no sabe nada y con una lectura ligera entiende todo a la perfección.
Las ventajas son muchas.
De hecho, diría que si hiciéramos una competición con otra empresa que empiece a la vez sin funcional, le acabaríamos adelantando por la derecha.
El conocimiento es poder.
Y hay más.
Esta fase también te ayuda a madurar tu proyecto.
Ponemos en duda el por qué de las cosas, buscamos mejorar lo que tienes en la cabeza y usamos nuestra experiencia en proyectos pasados para guiarte por el mejor camino.
¿La idea?
Que cuando arranques tu proyecto digital, no vayas a ciegas.
Porque improvisar en software sale caro, y tú no estás aquí para tirar dinero.
Nos vemos en el siguiente capítulo
Un saludo,
Ismael