Cuando el entusiasmo se topa con la burocracia
Hola,
Hace un par de semanas se canceló Haytale.
Un juego inspirado en Minecraft, con alma.
Nació de un grupo de desarrolladores con ilusión real.
No tenían las mejores metodologías del mundo, pero sí algo que vale más que mil cursos de Scrum: ganas.
Y con eso arrancaron.
Empezaron a picar código, a construir un mundo digital con más corazón que hoja de ruta.
¿Te suena?
A muchos nos pasa igual con nuestras ideas.
Pero hace cinco años se quedaron sin dinero.
Y entonces entró una empresa gorda.
Con dinero.
Con normas.
Con procesos.
Y con la obsesión por parecer eficientes… aunque eso implicara reunirse para decidir qué día tener la siguiente reunión.
Se acabaron los empujones con alma.
Llegaron las órdenes de arriba.
Cambios de alcance cada lunes porque “un experto” dijo que era mejor así.
Aunque ya tuvieran un MVP que funcionaba.
Aunque ya había comunidad.
Aunque ya se podía lanzar.
Pero no.
Se trataba de demostrar lo listos que eran en vez de dejar que decidiera el mercado.
En Isvisoft trabajamos distinto.
Usamos metodologías ágiles, sí.
Pero sobre todo, usamos cabeza.
Y si podemos lanzar una versión funcional, la lanzamos.
Pequeña, pero que funcione.
Y que la gente opine.
Y si tú también tienes en mente un proyecto tan grande como un videojuego… no pienses que es inalcanzable.
Todo se puede plantear como un mínimo producto viable.
Lo importante es empezar bien, con foco, y no dejar que la ilusión se hunda entre papeles y reuniones absurdas.
Un saludo,
Ismael