6 meses tirados a la basura.

Hola,

El otro día hablábamos del presupuesto.

Siempre hay uno que nunca encaja. Muchas veces es porque la persona está empezando. 

Pero no siempre es así.

A veces, el programa que te quieren poner ni siquiera es tuyo.

Me explico. 

Tienen uno prefabricado al que le pueden hacer ciertas modificaciones.

Digo ciertas porque que sea exactamente lo que tú necesitas... olvídalo.

Es como comprarte un coche con muchos extras. Puedes meterle luces LED, asientos calefactables y techo solar… pero por mucho que lo maquilles, si lo que necesitas es un camión, te vas a estampar.

Y eso pasa más de lo que crees.

Hace unas semanas me llama una empresa. Cabreados.

Llevaban 6 meses con una “solución tecnológica” que les habían vendido como personalizada.

Spoiler: de personalizada tenía lo que yo de sueco.

No les hacen las modificaciones que necesitan. Por más que las pidan.

Total, que nos buscan a nosotros.

Y mi intuición, que no falla, me empuja a hacer la pregunta:

—¿Tenéis la propiedad del software?

Silencio.

Revisamos contrato. Resultado: no.

No tienen la propiedad intelectual. 

Ese software lo tienen otras empresas. Cambian cuatro tonterías, y listo.

¿Y qué pasa? 

Que sí, te has ahorrado pasta al principio… pero estás atado de pies y manos.

¿Conclusión? Toca empezar de cero.

Y ojo, que un software personalizable no es mala opción. Pero haz números. Mira si se te va a quedar corto. Y cuánto te va a costar el “ahorro” dentro de seis meses.

Porque invertir miles de euros para volver a empezar medio año después… es un follón.

Ah, y por si te lo preguntas: con nosotros la propiedad intelectual siempre es del cliente.

Semana que viene, más.

Un saludo,

Ismael